CAPÍTULO I
Tiempos del Señor Jesucristo
Jesucristo hijo de Dios Padre, hijo de José, linaje de
David.
VIENDO Jehová que los hombres no se volvían a él, sino que
andaban continuamente en sus caminos para mal, y amando al hombre que había
creado, fue al Padre y como uno, tomo la decisión de venir a nosotros.
Pero era necesario que lo hiciese de una forma nueva, no
como había llegado a su pueblo en la cautividad de Egipto, sino como un cordero,
manifestando poder solo por fe, y para la gloria del Padre.
Vendría sin saber quien era, sería cual el Adán que él mismo
había creado.
Los cielos se cerraron y Los hijos de Dios no pudieron entrar en presencia de Jehová.
En el cielo el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo crearon
la venida del hijo del hombre.
El mismo Jehová dejaría los cielos y su trono y vendría a la
tierra.
El Espíritu Santo preparó su venida y su poder bajó sobre
María.
Volviendo luego a los cielos rodeo el trono, para que nadie
se acercase
Y esto sería hasta que el hijo de Dios hubiese terminado su tiempo.
Los cielos se abrieron, y los hijos de Dios y los ángeles
Llegaron al trono, y se sorprendieron todos de gran manera,
Porque la gloria de Dios había descendido a nosotros
Al ver Satán estas cosas, vio en su maldad los cielos vacíos,
Y nació en él, el mismo pensamiento que tuvo en el principio
Y dejando el cielo vino a la tierra para tentar a quien lo
creo
Para encadenar al pecado al que nunca pecó, Jesús de
Nazaret